viernes, 22 de octubre de 2010

No quiero que me digan la palabra naranja

Foto: Sebas Miquel


No quiero que me digan
la palabra naranja.
Me llega el sol,
mi casa,
y la perdida infancia.

Hubo un sabor
el ocio de unas tardes
y el agua.

Hubo una luz de gracia,
profundidad del alma
Hubo un pájaro fino
que cantaba en el patio
del vecino.
Hubo dalias pesadas
a cuya sombra el gato
bostezaba.

¡Y en verano la fiesta
de comerse la breva
señalada!

No quiero que me digan
la palabra naranja
(ni naranja ni siesta)
Duele aquello que amaba.


JUAN JOSE HERNANDEZ

2 comentarios:

juegos de ben 10 dijo...

Que hermosas palabras , Aunque para muchos no les guste.

mensajes claro dijo...

No entendi muy bien , Pero es un refran una obra o que ? Perdon por mi ingnorancia.