sábado, 22 de marzo de 2008



Revoluciones

También así se puede revolucionar el mundo.
Aunque hayas llegado tarde: tu sueño ya fue soñado
pero tus manos son siempre por primera vez.
También es siempre por primera vez tu ojo disparado
y por primera vez el gen que te trajo hasta aquí.

Pero suele ser verdad que lo que piensas ya fue pensado.
Y aunque llegues un poco tarde, siempre será por primera vez tu boca, así como
es por primera vez tu barriga llena de mariposas
y los soles alojados en tu rubor
y la rabia,
también son por primera vez.

Puede que te aparezca tu huérfano
mucho antes
y te encuentre dialogando a solas,
justo cuando metías entre cuatro tablas a los invisibles.

Así también se puede revolucionar el mundo.
Donde pongas tu pulso que tanto anduvo,
donde compones tu humano y lo dejas sonar,
y apoyas tu pie que siempre es primero
en el campo abandonado.

2 comentarios:

Ana dijo...

ay julita, que bello ese final

donde compones tu humano y lo dejas sonar,
y apoyas tu pie que siempre es primero
en el campo abandonado.

el pie siempre es primero en un campo abandonado

te quiero

Enrique Solinas dijo...

Chicos, cómo me gusta este blog!