miércoles, 10 de septiembre de 2008

Marguerite Duras (dixit)



...Eso hace salvaje la escritura. Se acerca a un salvajismo anterior a la vida. Y siempre lo reconocemos, es el de los bosques, tan antiguo como el tiempo. El del miedo a todo, distinto e inseparable de la vida misma. Uno se encarniza. No se puede escribir sin la fuerza del cuerpo. Para abordar la escritura hay que ser más fuerte que uno mismo, hay que ser más fuerte que lo que se escribe. Es algo curioso, sí. No es sólo la escritura, lo escrito, también los gritos de las bestias de la noche, los de todos, los vuestros y los míos, los de los perros. Es una vulgaridad masificada, desesperante, de la sociedad, el dolor; también es CRisto y Moisés y los faraones y todos los judíos, y todos los niños judíos, y también lo más violento de la felicidad. Siempre, eso creo...
MARGUERITE DURAS
(del libro, Escribir, Tusquets, 2006)



1 comentario:

Mori dijo...

A veces, para abordar la vida también hay que ser más fuerte que uno mismo.