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martes, 21 de octubre de 2008

en el nombre de la madre

En la ausencia de mi abuela,
en el huevo,
está mi madre
que siempre sucede
aunque la muerte la alimente.

La madre corrida por humores
salados y tristes;

la madre, ya sin desear,
brillando oscura y semilla.

La madre de tierra

la que ha perdido el nombre
de tanto llamarla y que no aparezca.

Con ojos sin comenzar
está mi madre,
recorriendo las rejas
con los dedos
que ya empezaron.


Del Libro EA (ediciones El Mono Armado)

Volver al pueblo



Deberíamos volver a nuestros pueblos, con la bolsa de los mandados, la regadera, el hongo de yeso intactos. Volver a pronunciar el nombre del santo patrono y, de memoria, el olor de las casas de familia. Debería ser urgente el relevo, antes que se nos envenene la semilla y sepamos para siempre que nunca habrá una tormenta de verdad para nosotros.

Oirás a los que dicen "allá yo era pobre" y antes de que se acuerde, ya la costura en las rodillas le dolerá y las piedras donde anduvo su cuerpo; el barro armará una siesta constelada y real. Y no tendrá límites cuando el futuro le devuelva su anciano correteado por los niños y la ropa en la soga.

No hay remedio para los que en la infancia bebieron del ombligo de una naranja. Para los que vieron la división de los mundos detrás de una ligustrina.

Si ya no reconoces las llaves con las que abrías tu casa y dejaste tus tesoros a merced de las plumas de gallinas.

Un perro y un queso es todo lo que ansías

y hormigas coloradas sobre tus pies descalzos.

domingo, 5 de octubre de 2008

gracias por las flores, amor



Hay un sobrepeso en su boca

como si hubiera suspirado demasiado

o dicho muchas veces mi nombre sin saber.

Una intemperie ha hecho

de su rostro un universo

desordenado y sin remedio,

todos los dias es uno y otro

como muchos caminos para un solo país.

jueves, 24 de julio de 2008

Variaciones

Aquí están los cuatro elementos
y mi naturaleza,
sólo si se vacían habrá persona.

El tronco está seco, pero la raíz sigue viva.
No puedes con tu rubor de dios.
y el pequeño caracol que aplastaste cuando quisiste que lloviera.

Tu humano
con sus vacunas preventivas
en el día de la invisible, la que mata o malforma.

Tu ojo que se accidenta
en la siempre vuelta a la noche con la cara queriendo ser mano.

No hay demasiados así en el mundo.
mjm.

viernes, 20 de junio de 2008

Basta!


Un paro en medio del paro.
Un golpe en medio del golpe.
Hace que todo se vuelva provisorio y huérfano
y atrasen todos los nombres que malgastamos.
Todas las luchas que malherimos.
mjm

merienda


Ir a la merienda
y huevos caidos bajo el árbol
pueden detener el hambre
y hacerlo caber en toda la intemperie que cae sobre mi;
amenaza como un parásito
que crece sin medida.
Debo llegar antes que los tazones de leche enfríen.
Antes que sobre los hules queden las manos solas
después de haber alimentado.
Los huevos caídos bajo el árbol
me agujerean ahora
esta zona nueva donde arrojo también el día sin recompensa.
Como mi estómago, a los huevos los tragará la tierra,
como todo lo que iba a tener alas.
mjm

lunes, 14 de abril de 2008

La rueda




Llega el mensaje de la amiga “tengo un albatrito o albatrita en la panza”.
y la rueda indetenible recibe el dato,
se lo deglute y sigue girando.

Ahora el alerta prosigue en las abejas que se disponen a un circuito de flores y cerezas.
sigue en el pelaje de Roberta, perra expuesta al sol;
en la cara ardida del hachero que va por la ruta;
en el bolso flaco de la señora en la cola del banco;
en la puesta en marcha del gasoducto,
por la palanca de mando a control remoto de un misil que va a embestir un pueblo.
Sigue en las manos de un niño con hambre,
en el gallo abúlico que cruza el patio detrás de una mosca;
en el barco pesquero sobre el cardumen y bajo las gaviotas;
en el fuego que destruye los eucaliptos;
en el embotellamiento de las ciudades del mundo;
en la enferma a la que se le acaban los sueros.
Sigue en el algodón que no tapa la cicatriz sobre el ojo del que anoche riñó alcoholizado,
y en la forma en que dos se buscan dormidos sobre una cama.


En medio de las horas, llegó el mensaje del pequeño albatrito
que nace y nace en la panza de mi amiga.
Y la rueda sigue.

La misma rueda que detuvo el dato múltiplo y exacto de Julieta.

La rueda del es y el hubiera sido.


mjm

denuevo




De tanto no haber historia
vienen los olivos de Jaén
la noche en la medialuna del arado
la patria del manual y la hoz
el desalambre
el hambre.
Y las obesas palabras que ya no nombran:
descolonización, genocidio, solidaridad.

Van las banderas a su lugar en el aire ardido
el aerosol a las paredes
la policía a los escudos
las bocas a los pañuelos

Tierra caliente:
después de nombrar las cosas muertas
y ruido humano a bala

¡A calzarse el cero
que empieza denuevo

lo mismo!.


mjm

sábado, 22 de marzo de 2008



Revoluciones

También así se puede revolucionar el mundo.
Aunque hayas llegado tarde: tu sueño ya fue soñado
pero tus manos son siempre por primera vez.
También es siempre por primera vez tu ojo disparado
y por primera vez el gen que te trajo hasta aquí.

Pero suele ser verdad que lo que piensas ya fue pensado.
Y aunque llegues un poco tarde, siempre será por primera vez tu boca, así como
es por primera vez tu barriga llena de mariposas
y los soles alojados en tu rubor
y la rabia,
también son por primera vez.

Puede que te aparezca tu huérfano
mucho antes
y te encuentre dialogando a solas,
justo cuando metías entre cuatro tablas a los invisibles.

Así también se puede revolucionar el mundo.
Donde pongas tu pulso que tanto anduvo,
donde compones tu humano y lo dejas sonar,
y apoyas tu pie que siempre es primero
en el campo abandonado.

viernes, 22 de febrero de 2008






No hay nadie en las hamacas ni nueces parecidas, ni alguien duerme y se enajena; ni hay muertos que no trafiquen.
Desde cualquier sitio puede iniciarse una mitología: si el hombre que amo duerme dibuja un circuito para mi oído, un dibujo para que el agua de la lluvia que cae suene distinto.
Cuando el sueño lo acalambra y él se mueve espiralado, provoca afuera, donde yo estoy, un temporal momentáneo. Y la lluvia suena a bicicleta, a piano y a madera.
Este arcoiris que va de mí hasta el brazo de él puede ser destruido por un motor de auto avanzando por la calle. Es un arcoiris a temperatura sol bajo las gotas.

Llueve, y afuera y adentro empiezan a ser inestables.

El que duerme y la despierta empiezan a ser inestables.

Cae la lluvia y se hace absurdo el doblez, la parte; el cielo y la tierra, yo y él, animal y planta; los reinos, la bondad y la maldad; antes y después, las subdivisiones, lo tuyo y lo mío, la noche y el día; los ciclos; las estaciones; la vida y la muerte; las barreras. Decir todo y absoluto es mirar el límite, no el horizonte…leer el cartel, no el camino

jueves, 21 de febrero de 2008

Bailamos ?




Bailamos
porque más adelante será tarde
decía el padre.
Hijos de hijos de hijos
con la carne soltando aguas del presente
en la noche actual y huérfana.

En algunas partes del cuerpo no somos hijos
y de tan nuevos, sin terminar
de nacer, bailamos.

La música siempre nos duele:
alfileres, insectos ciegos, telas rotas,
barcos, globos de papel.

Para que no nos salgan las plumas,
para que no nos crezcan las escamas,
bailamos.

sábado, 2 de febrero de 2008

Mujeres


Cada una en su lugar: una cose,
otra va a una fiesta,
la otra prepara comidas,
otra duerme,
y todas urgentes de biología;
de sobresalto en la gota que cae de un pecho.

La mamífera.
La que se suelda antes de cambiar de piel
y de algodones
para detener toda la sangre que ha venido a arrojarle al mundo.
La que llena de rubor suyo
los alimentos;
y con sus aguas dulces y sus aguas saladas
humedece a un hombre
desencadenado de su madre.

Esta que se lleva la mano a la boca para reir,
ésa que reune la especie y la bota fuera de si.
La que siempre queda más pequeña despues de parir
y lenta, de tanto girarle al planeta
seres.
La que tiene en el ojo
toda la cosecha y la semilla
y los desperdicios.

La que nunca puede ser buena despues de todo esto...

jueves, 31 de enero de 2008

Ruidos en la panza


Tan alto que va a chocar contra una estrella
es el grito
atravesando el surco de los trigos
el que deja la liebre que todos los campos tragan
y el surco del hombre
con su pasaje de migraciones y salarios que no alcanzan.
Una gota de niño en la siembra
rodeado de espejos verdes.

Si morder con tu tamaño un maiz
no fuera asi: saqueo.

Si pudieras arrojar
tu pan al mundo.