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sábado, 29 de mayo de 2010

Bella y Semejante- Paul Eluard




Un rostro al fin del día
Una cuna entre las hojas muertas del día
Un ramo de lluvia desnuda
Todo Sol oculto
Toda fuente de los espejos en el fondo del agua
Todo espejo de los espejos rotos
Un rostro en las balanzas del silencio
Un guijarro entre otros guijarros
Por las frondas de los últimos resplandores del día
Un rostro semejante a todos los rostros olvidados.

PAUL ELUARD

sábado, 27 de junio de 2009

Michele Petit acerca de la pobreza y las bibliotecas

Foto Sebas Miquel






(...) La pobreza es algo terrible porque priva de bienes materiales que hacen la vida más fácil, menos dura, incluso más divertida y, a la vez, priva también de medios para preservar una intimidad. Incluso podríamos decir que éste sería un indicador todavía mejor que el de la renta: cuanto más pobre se es de menos intimidad se dispone. Cuando se es muy pobre se está sobre la acera expuesto a las miradas de todo el mundo, cuando se es menos pobre se vive con otras nueve personas en una misma habitación. Cuanto más se sube en la escala social más se dispone de un espacio íntimo.
La pobreza también priva del acceso a los bienes culturales y a todo lo que eso puede representar, como los intercambios que se tejen alrededor de esos bienes. Un bien cultural no sólo es algo que puede hacer bien a cada uno de diferentes maneras, tanto en el ámbito del saber como en el de la construcción de sí, sino que es también un objeto en torno al cual permite intercambiar. La pobreza priva de todo esto y seguro que también de otras cosas que en este momento olvido. La pobreza expulsa al amor por la ventana y también a todo lo que acabo de referirme.
Una biblioteca pública puede en parte, sólo en parte, y en algunos contextos pues en otros quizá sea imposible, reparar un poco todo esto. No sólo es mi esperanza sino lo que ha mostrado la investigación que llevamos entre los jóvenes usuarios de bibliotecas de barrios desfavorecidos de algunas ciudades francesas.
La biblioteca puede permitir acceder, a algunos, a un poco más de lo que yo considero como derechos culturales. Pienso que cada uno de nosotros tiene derecho a acceder a bienes culturales. No es un lujo ni una coquetería de burgueses, sino algo que confiere una dignidad, un sentido en la vida y a la que todo el mundo puede ser sensible. Las personas de medios sociales muy modestos tienen con frecuencia un inmenso deseo de saber más, de aprender más. La biblioteca puede contribuir un poco a reparar el hecho de la pobreza y a permitir, también un poco, el acceso a los derechos culturales.



MICHELE PETIT: para quienes no la conocen es una escritora y antropóloga francesa especialista en temas de lectura. Vino para la ultima feria del libro de bs as invitada por la CONABIP donde tuve el enorme placer de escucharla y conocerla.
Libros de ella se consiguen en español en el FCE y Oceano.

martes, 2 de junio de 2009

El confiteor del Artista



Foto: Sebastian Miquel



De Spleen de París

CHARLES BAUDELAIRE


¡Qué penetrante es el final de los días de otoño! ¡Ah, penetrante hasta el dolor! Pues hay ciertas sensaciones deliciosas, cuya vaguedad no excluye la intensidad; y no hay punta más acerada que la del Infinito.
¡Gran delicia la de ahogar la mirada en la inmensidad del cielo y del mar! La soledad, el silencio, la incomparable castidad del azul, la pequeña vela que se estremece en el horizonte, y que por su pequeñez y su aislamiento imita mi irremediable existencia, la melodía monótona del oleaje; todas esas cosas piensan por mí, o yo pienso por ellas (¡pues en la grandeza de la meditación, el yo se pierde rápido!); esas cosas piensan, digo, pero musical y pintorescamente, sin argucias, sin silogismos, sin deducciones.
No obstante, esas ideas, ya salgan de mí o broten de las cosas, se toman bien pronto demasiado intensas. La energía dentro dé la voluptuosidad crea un malestar y un sufrimiento positivos. Mis nervios demasiado tensos sólo producen ya vibraciones dolorosas y chillonas.
Y ahora, la profundidad del cielo me consterna; me exaspera su limpidez. Me sublevan la insensibilidad del mar, la inmutabilidad del espectáculo ...
¿Habrá que sufrir eternamente, o eternamente huir de lo bello? ¡Déjame, Naturaleza, hechicera sin piedad; rival siempre victoriosa! ¡Cesa de tentarme, en mis deseos y en mi orgullo! El estudio de la belleza es un duelo en el que el artista grita de espanto antes de ser vencido.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Suite II

Foto: Julia Magistratti en Tioman-Malasya





"Todos sabemos que el ser humano es complejo, múltiple, contradictorio, que está lleno de sorpresas, pero hace falta una época de guerra o de grandes transformaciones para verlo. Es el espectáculo más apasionante y el más terrible del mundo. El más terrible porque es el más auténtico. Nadie puede presumir de conocer el mar sin haberlo visto en la calma y en la tempestad. Sólo conoce a los hombres y las mujeres quien los ha visto en una época como ésta. Sólo ése se conoce a si mismo"



IRENE NEMIROVSKY- Suite Francesa



(Recomiendo enormemente leer este libro!!!! y no me digan que no les avisé!...)

sábado, 1 de noviembre de 2008

suite

Foto: Sebastian Miquel




Felices o desgraciados, los acontecimientos extraordinarios no cambian el alma de un hombre, sino que la precisan, como un golpe de viento que se lleva las hojas muertas y deja al desnudo la forma de un árbol; sacan a la luz lo que permanecía en la oscuridad y empujan el espíritu en la dirección en que seguirá creciendo (...)



IRENE NEMIROVSKY "Suite Francesa"

martes, 30 de septiembre de 2008

hay dias así



Escucho la lluvia aún cuando no es la lluvia

sino la noche

Disfruto del alba aún cuando no es el alba

sino la blancura de mi pulpa sobre el cieno.

La boca de un niño me aja con sus dientes.

¡Amor de las aguas silenciosas!

Para el espino el ruiseñor,

para mi los juegos fascinantes.

RENE CHAR (1907-1988)

sábado, 31 de mayo de 2008

mirar


La curva de tus ojos rodea mi corazón,
una vuelta de baile y suavidad,
aureola del tiempo, cuna segura y nocturnal,
y si no sé ya todo lo que he vivido
es porque tus ojos no me miraron siempre.

Hojas de día y musgo de rocío,
cañas de viento, sonrisas perfumadas,
alas cubriendo el mundo de luz,
barcos cargados de cielo y de mar,
cazadores de ruidos y fuentes de colores

perfumes nacidos de una nidada de auroras
que duerme siempre en la paja de los astros,
como depende el día de la inocencia
el mundo entero depende de tus ojos puros
y toda mi sangre fluye en sus miradas.
Paul Eluard

lunes, 25 de febrero de 2008

de Emily Dickinson


Fiel al propósito enmendado
de la cláusula divina,
realmente lucrativa la oferta
y sin que se retire el corazón,


para conceder la vida
a aquel que se le ajuste y sea digno de portarla,
impondré la condición esencial:
Probársela a sí mismo.

E.D.
(traducción de Hernán Vargascarreño)